Una alerta ciudadana que interpela a la conciencia nacional
El pasado 12 de abril de 2026, una grave preocupación se ha levantado en el país luego de que miles de peruanos no pudieran ejercer su derecho al voto durante las recientes elecciones generales.
Ante esta situación, ciudadanos organizados a través de la plataforma PADRES PERUANOS hemos impulsado una petición pública que exige la destitución del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), señalando que estos hechos constituyen una vulneración directa del derecho fundamental al sufragio.
Diversos reportes confirman que fallas logísticas en la organización electoral impidieron la instalación oportuna de mesas de sufragio, afectando directamente a decenas de miles de ciudadanos.
El derecho al voto no es solo un acto político, sino una expresión esencial de la dignidad humana y de la participación responsable en la construcción del bien común. Sin embargo, durante la jornada electoral, más de 60 mil peruanos se vieron impedidos de votar debido a la no instalación de mesas y problemas en la distribución de material electoral.
Estas deficiencias han generado indignación en amplios sectores de la ciudadanía, así como cuestionamientos sobre la transparencia y la capacidad organizativa del sistema electoral peruano. Es por ello, que más allá del análisis político, esta situación plantea un desafío moral profundo. La participación ciudadana no es indiferente para quienes creen en la verdad, la justicia y la dignidad de la persona humana.
El compromiso como padres de familia no se limita al ámbito privado, implica también una responsabilidad activa en la vida pública, defendiendo principios como la verdad, la justicia y el respeto a las libertades fundamentales.
Cuando el derecho al voto es vulnerado, no solo se afecta un proceso electoral, sino la posibilidad de construir una sociedad más justa y ordenada para nuestros hijos.
Hoy más que nunca, se hace urgente que, como ciudadanos, también participemos, vigilemos y actuemos.
No basta con observar. Es momento de involucrarse.
Un llamado a la acción
La actual petición ciudadana no es solo una exigencia política, sino una oportunidad para recordar que la democracia se sostiene sobre la participación consciente de sus ciudadanos.
Hoy, el Perú enfrenta una oportunidad decisiva: transformar la indignación en compromiso, y la preocupación en acción concreta, pero con gente idónea y capaz.